Tengo espacio interno disponible para ti y para lo que sientes como herida o como asunto pendiente de ser sanado o como dolor. Puedo acogerlo porque no veo en ti nada roto, porque sé que eres vida, que eres la existencia dándose a sí misma la oportunidad de experimentar la plenitud. Puedo acogerlo todo porque amo y te amo.